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La reunión del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa (MTCE) celebrada en Lisboa, del 16 al 19 de octubre, concluyó con una declaración sobre dos asuntos tan candentes como el Comercio transatlántico entre EEUU y la Unión europea y la redada policial “Mos Maiorum”. Igualmente, la coordinadora europea reafirmó su compromiso en la lucha contra el desempleo.

Seminario: Lucha contra el desempleo

El Movimiento de trabajadores cristianos de Europa (MTCE) ha compartido la realidad actual de desempleo en muchos países de Europa en su seminario anual en Lisboa. La realidad compartida muestra lo crítica que es la situación para muchas personas, pero también las pequeñas señales de esperanza que se dan en nuestros entornos. A pesar de la situación actual de crisis del empleo en toda Europa creemos que hay trabajo para todas y todos. Recordamos que el trabajo tiene prioridad sobre el capital (Laborem Exercens): “el dinero debe estar al servicio de las personas y no al contrario.” Por eso es necesario que las personas que tienen trabajo, sean conscientes de que el trabajo es algo más que el empleo. Pero el empleo que se cree tiene que ser decente para romper esta dinámica y además todo el mundo tiene el derecho a una renta mínima independientemente de que tengan empleo o no lo tengan. Para revertir esta situación proponemos las siguientes acciones:

• Un programa común en toda Europa que aborde la creación de puestos de trabajo. Un programa que ponga fin a las actuales medidas de austeridad, en favor del gasto público y la inversión que llevará a millones de nuevos puestos de trabajo y el trabajo decente para todos. La creación de trabajo decente contribuirá a construir vidas plenas y no precarias y favorecerá que las personas contribuyan en la sociedad en su conjunto.
• También vamos a seguir promoviendo la Jornada mundial por el trabajo decente el 7 de octubre de cada año. El trabajo digno debe estar en el centro de la agenda política de la UE.

Otto Meier

 Trabajo, pan y dignidad - La gente quiere y merece una Europa mejor.

"Alejandro Riega y Veronica Aversa están visiblemente cansados pero felices. Han estado tres semanas caminando desde el extremo noroeste de España hasta Madrid - como muchos de sus compatriotas. Marchas por la dignidad, las llaman ellos a estas largas caminatas de protesta contra las políticas de austeridad del Gobierno conservador de Mariano Rajoy." (Tomado de: Badische Zeitung, 24.03.2014)

España, Portugal, Grecia, la UE en su conjunto se encuentra actualmente en mal estado. La crisis que viene reinando desde hace ya varios años, y que comenzó como una crisis financiera y continuó como la crisis de la deuda, nos ha llevado hacia una notable pérdida de confianza en la política europea, lo cual afecta en gran medida al propio proyecto europeo. El desempleo, la precariedad laboral y las zonas de bajos salarios representan un gran desafío. El desempleo juvenil, sobre todo en los países más afectados por la crisis, ha alcanzado proporciones dramáticas. Como efectos de la crisis se ve un incremento de la desintegración social. La brecha de desigualdad social entre los países miembros, y al interior de ellos, está creciendo. Es un escándalo que los ricos sean los beneficiados de la crisis y se hagan aún más ricos, mientras que los pobres son cada vez más numerosos.

De aquí que el MTCE ve la necesidad urgente de un mayor actuar orientado a crear una Europa social, justa, fiable, convincente y humanitaria; a fin de asegurar así los valores básicos de la Unión Europea y dar forma al futuro de Europa. Sólo una Europa social y justa logrará la aceptación y aprobación, así como el sentido de pertenencia de los trabajadores y trabajadoras en el seno de Europa.
En el MTCE estamos convencidos de que si queremos dar a la globalización un rostro humano, tenemos que hacer de Europa un modelo de justicia social. La Europa del futuro debe ser una distinta, una nueva, otra Europa, una Europa que implemente en la práctica un modelo social europeo. En el proceso de integración social en Europa, el MTCE sostiene firmemente la prioridad del trabajo sobre el capital (Encíclica Laborem exercens).

En Europa nos encontramos hoy en una encrucijada. Debemos optar por un cambio de paradigma. Las elecciones europeas deben ser instrumento de apoyo para lograr que nuestro modelo social europeo abra brecha.

Tras los atentados ocurridos en el aeropuerto y metro de Bruselas, la ciudad que representa el corazón de Europa, expresamos nuestro rechazo frontal a todo tipo de violencia.Apostamos por seguir construyendo una cultura de la acogida, que aleje toda tentación de discriminación que pueda suscitarse a causa de la barbarie del terrorismo que ha vuelto a golpear Europa. El terrorismo es la negación absoluta del respeto a la vida de las personas, y de Dios mismo que vive en ellas.

Nos sumamos a las palabras del Cardenal Erdo, presidente del Consejo de Conferencias episcopales de Europa: “En este momento de angustia, hacemos un llamamiento a todas las personas de buena voluntad para no dejarse vencer por el miedo y a seguir orando por la paz en Europa, en el Oriente Medio y en todo el mundo.”

El Papa Francisco nos recordó en la Evangelii Gaudium: que “hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos, será imposible erradicar la violencia.” Por eso, como trabajadores cristianos de Europa, seguiremos trabajando para lograr superar la exclusión y la desigualdad apostando por el diálogo y el bien común y evitando posturas de odio e intolerancia hacia las personas migrantes. Acabamos expresando nuestra cercanía y solidaridad con las familias de las víctimas de estos horribles atentados.

Manolo Copé

Coordinador del Movimiento de trabajadores cristianos de Europa