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PERMANEZCAMOS UNIDOS

Este es el momento de mostrar nuestro compromiso con los valores europeos

La pandemia COVID-19 y sus graves consecuencias han golpeado a Europa y al mundo entero con toda su fuerza. Poniendo a prueba a cada persona, familia y comunidad, la crisis actual ha expuesto las vulnerabilidades y aparentes certezas de nuestra política y economía y de nuestras sociedades. Sin embargo, estos tiempos difíciles también nos están permitiendo redescubrir nuestra humanidad común como hermanos y hermanas. Pensamos en las muchas personas que están sembrando la esperanza cada día ejerciendo la caridad y la solidaridad.

Queremos orar con profunda gratitud por todos aquellos que sirven a sus semejantes con empatía y calidez, apoyándolos desinteresadamente: médicos, personal de enfermería, proveedores de servicios básicos, fuerzas de la ley y el orden, y personas involucradas en la atención pastoral. Deseamos rezar por todas las personas que están sufriendo durante esta crisis, en particular los enfermos, los ancianos, los pobres, los excluidos y los niños que experimentan inestabilidad familiar. También recordamos en nuestras oraciones a todos los que fallecieron.

Oración por nuestro mundo dolorido

Señor,

a ti venimos en estos momentos oscuros y duros.

A ti venimos a explicarte el dolor y la muerte

que causa la pandemia que diezma a nuestros pueblos.

Y ponemos en nuestra boca las palabras del salmista:

“Di al Señor: Tú eres mi refugio,

mi baluarte, mi Dios en quien confío.

Él te librará… de la peste asoladora… bajo sus alas te dará cobijo…

No temerás el terror de la noche… ni la peste que surca la niebla,

ni la plaga que devasta a pleno día” (Sal 91,2-6).

 

Señor,

en ti confiamos en estos momentos

en que tantos hermanos y hermanas nuestros,

tan débiles, viven en sus carnes

el dolor de la Pasión y Muerte de Jesucristo, tu Hijo.

 

 

El Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa (MTCE) expresa su pleno apoyo a las iniciativas que se realizan con ocasión del día 3 de marzo, Día Internacional para el Domingo Libre de Trabajo. En este año 2020, el MTCE ofrece la siguiente reflexión.

En el mundo del trabajo estamos en una situación nueva que nos pide abrir nuevos caminos a la fraternidad, la solidaridad y la sensibilidad ante el sufrimiento y la injusticia para que sea posible el ser y el vivir de las personas. El modelo social en el que vivimos, configurado principalmente por la forma en que es concebido y tratado el trabajo humano, es un gran obstáculo para que la organización social y las relaciones e instituciones sociales favorezcan aquello a lo que siempre deberían servir: que las personas podamos realizar nuestro ser y podamos vivir de acuerdo a nuestra dignidad, que podamos realizar nuestra humanidad a imagen y semejanza de Dios. Esto es lo que está radicalmente en juego hoy y de cara al futuro: que las personas podamos realizar nuestro ser y vivir de acuerdo a nuestra dignidad, y es muy importante que nos hagamos realmente cargo de esta situación en la que nos coloca el modelo social que se ha configurado:

MTCE

Declaración final del Seminario "El trabajo digital: entre el deseo de autodeterminación y la necesidad de marco jurídico y normativas laborales ", celebrado del 17 al 19 de octubre de 2019 en Oostende (Bélgica)

¡Una vida digna para TODOS en la era digital!

El Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa (EBCA/ECWM/MTCE) ha celebrado el seminario titulado "El trabajo digital: entre el deseo de autodeterminación y la necesidad de marco jurídico y normativas laborales” del 17 al 19 de octubre de 2019 en Ostende (Bélgica) En él han participado 37 representantes de las organizaciones miembros de más de 11 países europeos, y todos contribuyeron con su experiencia y perspectivas.

Conclusiones de los diálogos

La digitalización está en pleno desarrollo, avanzando a un ritmo acelerado y cambiando nuestras vidas tanto en el ámbito privado como en el laboral. Es un fenómeno que afecta a toda nuestra sociedad y que, obviamente, tiene un gran atractivo, lo que alimenta su desarrollo e importancia. Sin embargo, este fenómeno – como muchos otros – puede describirse como ambivalente y entendemos que es nuestra tarea contribuir a la configuración de este proceso mediante la comprensión de sus principios, reflejando sus efectos sobre la base de nuestro horizonte de valores y considerando cómo y qué podemos contribuir como actores a su configuración. También es importante que examinemos con autocrítica el uso de los medios digitales.

Es llamativo que haya una brecha en la sociedad con respecto a la digitalización. Por otra parte, también hay un gran número de personas que hasta ahora han tenido poco o ningún acceso a los nuevos medios de comunicación y que, debido a la gran importancia de la digitalización en el ámbito público y laboral, corren el riesgo de perder el contacto con la sociedad. Este problema se ve agravado por el hecho de que el desarrollo digital es muy rápido y avanza en todas direcciones a tal velocidad que los responsables políticos hasta ahora apenas han regulado el proceso, lo que agrava especialmente la situación de los que quedan descartados en este proceso.

 OIT MTCE

El tema de este evento «Construir un futuro con Trabajo Digno» y la relevancia del camino histórico de la OIT en la promoción del diálogo y de la justicia social en el mundo del trabajo así lo exigían.

La delegación, compuesta por los dos copresidentes y por la secretaria general del MMTC, también incluyó a miembros de la Coordinación Europea del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa (MTCE) y de los movimientos de la HOAC de España, del KAP de República Checa y del KVW del sur de Tirol, Italia.

Durante la Conferencia, pudimos observar, escuchar, intervenir y mantener diálogos informales con delegados y participantes, con la Coordinación Internacional de la Juventud Obrera Cristina (CIJOC) y la Juventud Obrera Cristiana Internacional (JOCI), con el Centro Católico Internacional de Ginebra (CCIG) y con el Centro Europeo para los Asuntos de los Trabajadores (EZA, por sus siglas en alemán).

El grupo de organizaciones de inspiración católica se hizo presente en la 108ª Conferencia Internacional del Trabajo, coincidiendo con los primeros 100 años de la OIT, para  aportar su propia visión de los desafíos a los que se enfrenta el mundo del trabajo.

Este grupo, que tiene el reconocimiento de organización observadora en el seno de la OIT, previamente había desarrollado un esfuerzo de coordinación en el que han participado habitualmente el Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC), Caritas Internationalis, Comisión Católica Internacional para las Migraciones (CCIM), Coordinación Internacional de la Juventud Obrera Cristiana (CIJOC), Juventud Obrera Cristiana Internacional (JOCI), Obra Kolping Internacional, Unión Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresa (UNIAPAC), Solidaridad Mundial (WSM) Bélgica, Pax Romana, Justicia y Paz, Movimiento Internacional de la Juventud Agraria y Rural Católica (MIJARC) y otras organizaciones. Queríamos aportar, efectivamente, una reflexión desde la fe sobre los problemas actuales en el mundo del trabajo, y además con una perspectiva integral e internacional. No podíamos desperdiciar la ocasión del centenario de la OIT.